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Con la subida de las temperaturas y la llegada del verano, hay que prestar más atención a la salud de nuestros mayores. Es habitual en esta época que se sufran más golpes de calor, bajadas de tensión, mareos, etc. Por eso, aquí te dejamos una serie de claves a tener en cuenta para evitar este tipo de problemas.

Consejos para evitar un golpe de calor en verano

  • Asegúrate de que beben suficiente agua, bebiendo incluso aunque no tengan sed.
  • Para disminuir la sensación de calor en verano, es importante que utilicen prendas ligeras y de color blanco para que sean más frescas.
  • En las horas de más calor hay que evitar realizar actividades en el exterior, mejor salir a pasear a primera hora de la mañana o a la última de la tarde.
  • Hay que evitar las bebidas con cafeína o el alcohol, ya que favorecen la deshidratación.
  • Consumir más frutas y verduras permitirá aumentar la cantidad de líquido que se consume.
  • Mantener un espacio fresco. Es recomendable abrir las ventanas por la mañana y por la noche mientras que se recomienda cerrarlas en las horas centrales del día para evitar que la temperatura de la casa aumente demasiado.
  • Utilizar siempre protección solar, incluso en los días nublados para evitar el daño provocado por el sol.
  • Controlar la tensión arterial que puede verse afectada por el aumento de la temperatura.

Si el anciano empieza a notar mareos, nauseas, dolor de cabeza, fiebre, sudoración excesiva, desmayos, pulso acelerado, etc. es importante que reciba atención médica lo antes posible ya que puede estar sufriendo un golpe de calor. Un golpe de calor puede acabar provocando daños en el cerebro y otros órganos vitales, por eso es tan importante que se controle cualquier pequeño síntoma para evitar que vaya a más. Recuerda que, mientras la persona recibe atención médica, es recomendable que se la lleve a una zona en sombra y se le coloquen paños fríos para bajar su temperatura.