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La fractura de cadera en ancianos es relativamente frecuente. Pasados los 50 años, las fracturas de cadera se van duplicando cada 5 años de edad. A los 90 años, una de cada cuatro mujeres y uno de cada ocho hombres sufren fracturas de cadera.

La edad es un factor de riesgo y el género también. La herencia genética también influye y, además de todo ello, podemos señalar los siguientes factores:

– Osteoporosis. Esta enfermedad hace que los huesos pierdan densidad ósea y consiguientemente resistencia.

– Nutrición. Una nutrición deficiente en la infancia aumenta el riesgo de fractura ósea. Trastornos como la anorexia y la bulimia son factores de riesgo.

– Consumo de tabaco y alcohol. El abuso de estos tóxicos puede provocar pérdida ósea.

– Medicamentos: Tomar cuatro o más medicamentos a la vez o tomar cualquier medicación psicoactiva son factores de riesgo fractura de cadera de ancianos.

Los factores de riesgo más relevantes son los anteriores. Y lógicamente, una actividad de riesgo es la vida cotidiana en ambientes con obstáculos y poca prevención de riesgos.

Tipos de fracturas

Una vez se ha producido una fractura de cadera en una persona mayor, hay que llamar inmediatamente a una ambulancia. En el hospital realizarán una radiografía o una resonancia magnética para confirmar el diagnóstico y proceder a la intervención quirúrgica, que variará en función del tipo de fractura.

– Fractura del cuello femoral. En este caso se remplaza la bola femoral y el cuello femoral con una prótesis metálica, generalmente de acero inoxidable o aleación de cromo-cobalto.

– Fractura de la región intertrocantérica. Justo debajo del cuello femoral, aquí es donde el hueso se extiende. La fractura se extiende entre dos protuberancias llamadas trocánteres. En este caso, se coloca un clavo a lo largo de la rotura y para arriba en la cabeza femoral. Este tornillo se sujeta a una placa de metal, que se fija al exterior del muslo usando varios tornillos más pequeños.

– Fractura subtrocantérea. Se produce en el fémur y es bastante rara. La reparación quirúrgica es similar al sistema de placa y tornillo utilizado en las fracturas intertrocantéricas, aunque el período de recuperación es mucho más largo.