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Las enfermedades que afectan al sistema respiratorio son de las afecciones más frecuentes en ancianos. Por ello, generan muchas dudas en saber diferenciar entre neumonía y pulmonía. Estas dudas se deben resolver para poder llevar a cabo los cuidados necesarios de las personas mayores para la protección de la salud.

Diferencia entre pulmonía y neumonía

Pulmonía y neumonía son una misma enfermedad que se conoce indistintamente con ambos nombres. Coloquialmente se habla de pulmonía cuando se hace referencia a cualquier enfermedad de los pulmones. Si bien lo correcto es hablar de los distintos tipos de pulmonía o enfermedades concretas como bronquitis o neumotorax, por nombrar dos de ellas.

La neumonía es una inflamación de los sacos aéreos de los pulmones. Y que pueden afectar a uno o a ambos pulmones, parcial o totalmente. Existen distintos tipos de neumonía en base a la causa que origina la enfermedad.

En cualquier caso, a nivel médico no hay diferencia entre neumonía y pulmonía. Ambas denominaciones hacen referencia a una misma problemática de salud. A nivel coloquial existe cierta confusión, pero se va popularizando el término neumonía que es más específico. Aún así aún encontrarás información médica escrita que utilice indistintamente ambos términos.

Para el paciente, la similitud en algunos de los síntomas de la neumonía y los síntomas de la bronquitis puede generar confusión y dificultar distinguir estas. La bronquitis suele causar tos persistente y en algunos casos fiebre moderada. Por contra, los síntomas de la neumonía son más agresivos. Aparece fiebre más fuerte, expectoración y dolor torácico que puede llegar a ser muy intenso. Además, las secuelas de la neumonía raramente desaparecen.

En cualquier caso, ante cualquiera de estos síntomas o la sospecha de padecer una enfermedad del sistema respiratorio, la mejor decisión es acudir al médico. Este evaluará el caso para hacer un diagnóstico y prescribir el tratamiento adecuado en cada caso.

Por qué es peligrosa la pulmonía en ancianos

Las personas mayores son un grupo de riesgo de esta enfermedad. ¿Sabías que el 85% de los fallecimientos por neumonía corresponden a personas ancianas? Un organismo debilitado y no tratar la enfermedad desde el inicio, incrementan el potencial peligroso de la pulmonía. También el consumo de fármacos que debilitan el sistema de defensas del organismo y malos hábitos como el tabaquismo.

En estos casos, las personas que atiendan a ancianos deben conocer tanto cómo prevenir la pulmonía, como cuáles son los primeros síntomas de estas. Así se podrá tomar medidas sobre ello.