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El verano es, sin duda, la época del año que más disfrutamos. Tanto mayores como pequeños, todos somos más felices cuando nos vamos de vacaciones y podemos disfrutar de ese lugar especial en la playa, en la ciudad o en campo, junto a los que más queremos o en solitario. Pero pese a todo lo mencionado anteriormente, conviene tener en cuenta ciertos cuidados que debemos tener en cuenta este verano a la hora de poder disfrutarlo de la mejor forma posible junto a nuestros mayores.

Por todos es sabido que no contamos con la misma salud ni la misma forma física cuando somos jóvenes que cuando vamos envejeciendo, por eso es muy recomendable prestar una especial atención a los nuestros para evitar accidentes.

Es muy importante que nuestros mayores estén hidratados para evitar la deshidratación por el sol. Aunque no se tenga sed es conveniente que nuestros mayores ingieran un mínimo de 2 litros de agua al día y que coman frutas. Es muy importante en este punto también refrescar de vez en cuando la piel mediante baños o paños húmedos, además de mantener el hogar a una temperatura adecuada.

En cuanto a los cuidados en la calle, es recomendable que nuestros mayores lleven siempre una botella de agua y una gorra para protegerse de la deshidratación y el sol. Si se cuenta con crema solar especial para la cara y gafas de sol será también de gran ayuda a la hora de protegerlos del sol.

En esta época del año especialmente es recomendable que no tomen ni sal ni alcohol, pues pueden ayudar a que el cuerpo se deshidrate más rápidamente, al igual que no es recomendable no tener un poco más de control con ellos; es decir, conviene llamarles al menos una vez al día para comprobar que todo está bien.

Con esta pequeña guía de cuidados podréis disfrutar de un verano más completo.

Además de estas cuestiones físicas, están las cuestiones de salud mental. El verano es la época donde una cantidad apreciable de mayores se quedan solos, siendo la principal causa de esto que gran parte de los familiares cercanos toman estas fechas para el disfrute de sus vacaciones y generalmente los dejan con alguien que pueda asistirlo con alguna regularidad.

Para este verano se sumó la crisis de salud que se ha creado con la llegada del Covid-19, donde hay que resguardarlos con un máximo de cuidado para evitar su contagio.

Cuidar de la salud física de la tercera edad se vuelve vital en los meses de más calor. Pero la salud mental en estas fechas también puede verse afectada ya que según un estudio, el 11,4% de la tercera edad se siente sola a diario.

La salud de las personas mayores puede verse más afectada por las altas temperaturas y se debe evitar que puedan sufrir insolaciones o enfermedades derivadas de la exposición al sol. Pero no solo eso, según un estudio del IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), el 11,4% de los ancianos se sienten solos en su día a día por lo que cuidar de la salud mental de los mayores también es fundamental en estos meses.

Este dato, con la llegada del verano, suele incrementarse debido a los viajes de familiares y allegados que abandonan el entorno durante unos días. A esta problemática, además, se debe sumar la actual crisis sanitaria actual y el miedo al contagio en encuentros sociales.

Algo que es muy importante también en el cuidado de nuestros mayores es la protección solar. La piel de las personas mayores está algo más debilitada por lo que la prevención frente a los efectos del sol adquiere todavía más importancia en ellos.

La utilización de protección solar es imprescindible cuando el anciano sale de casa. Se debe usar como mínimo factor 20.

Por otro lado, en verano las horas de sueño están alteradas. El calor nos hace dormir menos y, por tanto, estar más cansados durante el día. Evitar este hecho es mucho más importante cuando se trata de personas mayores ya que las horas de sueño para ellos son esenciales para un correcto estado de salud.
Para conseguir controlar las horas de sueño, mantener unos horarios fijos es de gran ayuda. Así como realizar algo de ejercicio (en los casos en los que es posible) durante el día aumenta el cansancio y la sensación de sueño, ayudándoles a dormir mejor.

En suma, desde Residencia Las Matas ofrecemos esta serie consejos para cuidar la salud física de las personas mayores en estos meses donde el calor puede jugar malas pasadas:

  • Una buena hidratación. El cuerpo pierde mucha agua con el calor por lo que mantenerse hidratados es fundamental. Incentivar su consumo por parte del cuidador será vital para el bienestar del mayor en los meses estivales.
  • Usar ropa ligera. Las personas mayores deben usar prendas cómodas y transpirables con las que poder sentirse a gusto. Algodón o lino son los tejidos más adecuados.
  • Evitar el consumo de alcohol o cafeína. Este tipo de bebidas favorecen la deshidratación y estimulan las alteraciones nerviosas de las personas mayores.
  • No exponerse a las horas de máximo calor. Evitar salir a pasear entre las 12:00 y las 17:00 horas ya que son las horas más cruciales. Aun así, es recomendable, sea la hora que sea, vigilar que el mayor lleve siempre gorra y caminar a la sombra con él.
  • Climatizar de forma adecuada el hogar. Se debe mantener una temperatura adecuada de la casa, entre 22 y 24 grados, para evitar posibles sofocos y que la persona cuidada se encuentre bien.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras. Este tipo de alimentos tiene una gran cantidad de agua que aporta una hidratación extra a la dieta. Ensaladas o gazpachos son buenas opciones para el menú semanal.
  • Controlar horas de sueño
  • Protección solar
  • Vigilar la tensión arterial: Los tratamientos médicos a los que se someten las personas mayores suelen repercutir en su tensión arterial de manera que su control se convierte en algo indispensable para que su salud esté en perfectas condiciones. El calor también altera la tensión, por ello, vigilarla periódicamente ayuda aprevenir efectos negativos en los ancianos.