916 301 029
916 303 159
Contacto

pañales El proceso de envejecimiento es una situación difícil tanto para los ancianos como para sus familiares, y uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan las personas de edad avanzada es la incontinencia de la vejiga y/o también la incontinencia intestinal.

En la mayoría de los casos, la incontinencia supone un tema tabú para los ancianos, del que se niegan a hablar por tratarse de un problema muy personal para ellos. Es por este motivo que los familiares y cuidadores deberán afrontar con naturalidad esta situación y hacer entender al anciano que no es responsable de la incontinencia y que esta debe ser tratada de forma digna para que la persona afectada conserve su calidad de vida y tenga la máxima comodidad.

Factores que causan la incontinencia

La pérdida del control de la vejiga es muy frecuente, especialmente entre las mujeres. En las mujeres, la incontinencia se produce a lo largo de toda su vida debido al embarazo, al parto y a la menopausia. En estos casos los problemas de incontinencia no se limitan a edades avanzadas sino que pueden aparecer en otros momentos de la vida de la mujer.

No obstante, cuando el control de los esfínteres se debe a un problema de desgaste de la musculatura en el útero o la vejiga, es posible tonificar la zona y recuperar cierto control en el escape de orina mediante la práctica de ejercicios Kegel. Estos ejercicios consisten en la contracción y relajación de los músculos ubicados en el suelo pélvico que se encargan de regular el flujo de la orina.

En el caso de los ancianos, la incontinencia afecta a ambos sexos por igual. La causa más frecuente de la incontinencia en la vejez se debe a la debilidad de la vejiga y a la dificultad que tienen los ancianos para controlar la musculatura pélvica, que ya ha perdido por completo el tono y cuyo funcionamiento óptimo es irrecuperable. Ello implica que les resulta muy difícil controlar la expulsión de la orina y les obliga a emplear soluciones como los pañales para adultos que eviten que esta expulsión incontrolada de los fluidos corporales se convierta en un problema para el desarrollo de sus rutinas.