916 301 029
916 303 159
Contacto

Pautas para una buena alimentación en la tercera edad

Llevar una correcta alimentación en la tercera edad es esencial para tener una vida saludable. Sin embargo, debemos tener en cuenta que este grupo de población es bastante propenso a sufrir malnutrición, lo que supone un mayor riesgo de contraer enfermedades y la aparición prematura de la demencia senil o del deterioro cognitivo.

Por otro lado, debemos también tener en cuenta que el proceso de envejecimiento afecta al aparato digestivo y estos cambios hacen que el organismo necesite mayores nutrientes para mantener una alimentación geriátrica equilibrada.

Qué se considera buena alimentación

Para que la dieta de las personas mayores se considere buena alimentación, tenemos que atender a varios aspectos:

  • La alimentación debe ser variada con el fin de conseguir todos los nutrientes necesarios.
  • Es muy importante reducir el consumo de grasas saturadas provenientes de la carne o de los embutidos y consumir grasas más sanas como puede ser el omega-3, que lo podemos encontrar en el pescado.
  • El consumo de grasas vegetales también debemos aumentarlo. Un buen ejemplo es el aceite de oliva, que podemos añadirlo a un sinfín de platos ricos y sanos.
  • La leche deben ser desnatados o en todo caso semidesnatados. El consumo de calcio es súper importante para que los huesos se mantengan fuertes.
  • El consumo de frutas, legumbres, verduras y cereales debemos incrementarlo, ya que contienen muchos nutrientes importantes y fibra, que nos ayudará a mejorar el tránsito intestinal.
  • La sal debemos evitarla por completo, al igual que el azúcar.
  • Por último, no podemos olvidarnos de ingerir mucha agua a lo largo del día, pero siempre haciéndolo en pequeñas cantidades. De esta manera, mejoraremos el funcionamiento del aparato digestivo y evitaremos el estreñimiento.

Además de todos estos aspectos, es importante que en la tercera edad se realicen cinco comidas diarias, teniendo en cuenta el desayuno que es muy importante para tener energía durante todo el día.